Branding, identidad visual y diseño
Una marca que se reconoce igual en Instagram, en una factura y en la fachada del local. Un sistema completo, listo para usarse.
Un logotipo por sí solo no resuelve nada. El problema real aparece después: cada publicación se ve de un color distinto, la cotización parece de otra empresa, y el diseñador nuevo tiene que adivinar cómo se usan las cosas.
Lo que hace que una marca se vea sólida es un sistema: colores definidos, tipografías elegidas, reglas de uso y las piezas que usas todos los días, listas para usar.
Qué incluye: Identidad y sus variantes · Sistema de color y tipografía · Manual de marca usable · Plantillas de lo que usas a diario · Papelería y aplicaciones físicas · Archivos fuente, tuyos.
¿Puedo conservar mi logotipo actual? Sí, y muchas veces es la mejor decisión: si tus clientes ya te reconocen por él, tirarlo cuesta más de lo que suma. En ese caso hacemos un rediseño de ajuste —limpiar trazos, resolver versiones, definir usos— y construimos el sistema alrededor.
¿Cuánto tarda un proyecto de branding? De tres a seis semanas según el alcance. Verás propuestas en las primeras dos: no se trabaja semanas en silencio para revelar un resultado al final, se decide contigo sobre la mesa y con información.
¿Cuántas propuestas y cuántos cambios entran? Presentamos varios caminos distintos —no variaciones del mismo— y explicamos qué gana cada uno. A partir de la ruta que elijas entran rondas de ajuste dentro del alcance acordado, y las dejamos por escrito antes de empezar para que nadie tenga que adivinar dónde está el límite.
¿El branding y la página web se pueden hacer juntos? Es el orden que recomendamos: primero la identidad, luego el sitio que la aplica. Sale mejor y se evita rehacer pantallas cuando la marca cambia a medio camino.
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